Gatos naranja: todo lo que debes saber

Es antiguo, es toda una curiosidad y es, sencillamente, especial. La popularidad del gato naranja conocido también como gato bengalí aumenta con el tiempo. Y no es solamente porque sobresalga sobre otras razas de gatos, o porque a través de los años se haya destacado como personaje de cine y televisión, sino por su color llamativo, su dulce mirada y su venerable procedencia.

Aparte de ser amado a través de personajes como Garfield o El Gato con Botas, el “Orange Tabby“, como también se le conoce, presenta un pelaje a rayas que ofrece variedades de tonos que van desde un atrayente amarillo dorado hasta un hermoso rojo anaranjado.

Descubre aquí lo que debes saber de los gatos naranja.

Tabbies de naranja: las tres subespecies más frecuentes

De acuerdo con National Geographic, existen alrededor de 15 tipos distintos de gato bengalí. Sus tamaños y colores, así como los patrones y el aspecto general pueden ser muy variados.

Respecto a las razas de gatos, hay tres subespecies. Tenemos el popular Tabby mexicano, existe el Tabby americano conocido también como el azul filipino, no tan habitual, y está el más raro de todos, Malamute de Alaska o Shorthair doméstico.

Las cuatro tonalidades naranja más comunes

El gato bengalí presenta cuatro tonalidades naranja muy populares. Tenemos el Mackerel, que debido a sus rayas lo hace parecer un tigre y además presenta en la frente una forma de “M”.

Está el Clásico, también llamado manchado que tiene la apariencia de una corbata.

También tenemos al Pimienta, que no tiene rayas por lo que se sale del patrón atigrado y cuyo aspecto recuerda la unión de “sal y pimienta” o un color arenoso.

Por último, otra de las tonalidades populares es el gato que conocemos como Parcheado. En este felino las rayas forman especie de parches.

Gato atigrado naranja. Curiosidades

Su color está estrechamente vinculado al sexo y es precisamente el cromosoma X el componente responsable de ese particular color. Para deleitarnos con ese color rojizo los machos sólo requieren el gen naranja que aporta su madre.

Hay algo más que debes saber: cuando hablamos de un gato atigrado naranja, no estamos hablando de una raza, sino al patrón de su pelaje, que toma la denominación de una seda a rayas elaborada en las proximidades de la ciudad de Bagdad.

En este sentido, hay que aclarar otra curiosidad: los gatos atigrados son rayados en su correspondencia con el gen agouti.

Sólo un 20% de los gatos atigrados naranja son hembras

El gato atigrado naranja, es toda una combinación de curiosidades, y otra que vale la pena mencionar es que solamente uno de cada cinco es una hembra. Es decir, sólo el 20 por ciento.

Tiende a desarrollar manchas o pecas

El “Orange Tabby” ya es adorable por sí mismo, pero hay detalles que lo hacen más querido, como las manchas o pecas que notarás en su cara, la nariz, los labios o las encías. No representan ningún motivo de preocupación a menos que cambien de pigmentación.

Una pigmentación especial produce su color

Te preguntarás de dónde viene ese lindo color que puede abarcar variados tonos incluyendo un naranja rojizo o naranja crema. Pues en estos gatitos existe un pigmento particular denominado feomelanina, el mismo que crea pelirrojos en los humanos.

Gatos de ficción anaranjados

Si cuando piensas en gatos de ficción anaranjados sólo viene a tu mente el inefable Garfield, piensa otra vez y te sorprenderás. Recuerda a Cruickshank de la saga de Harry Potter o a El Gato con Botas, que no sólo apreció en Shrek, sino que tuvo su propia película.

Y cómo olvidar a Jones, que estuvo en E.T. el Extraterrestre, a Orión, de la película Hombres de Negro o al famoso Orangey, gato que tuvo una participación especial en el clásico romántico Desayuno con Diamantes.

Personajes famosos que tuvieron gatos anaranjados

Winston Churchill, el legendario político británico principalmente recordado por su desempeño como primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial, era amante de los gatos anaranjados. Se cuenta que en su juventud tuvo uno llamado Tango y muchos años después otro cuyo nombre era Jock.

Pero existe una leyenda que vincula a un gato anaranjado nada menos que con el mismísimo Jesús de Nazaret, pues en ella se afirma que un gato atigrado color naranja se acurrucó junto al Mesías cuando era un bebé y le ayudó a conciliar el sueño. Este gato recibió la bendición de la Madre María, y es la razón por la cual tiene una “M” en la frente.