¿Qué hacer cuando un gato no quiere comer?

Un felino no puede durar muchos días sin alimentarse pues existe el peligro de que pueda desarrollar una lipidosis hepática felina, la cual es una enfermedad con alto nivel de mortalidad. En este artículo te aclararemos varias dudas sobre por qué tu gato no quiere comer y te daremos algunos consejos para que ingiera alimentos.

En algunas oportunidades, la alimentación de tu gato te puede causar preocupaciones y dolores de cabeza. Los gatos pueden estar rechazando la comida por diversas razones como por ejemplo estrés, pueden estar sufriendo de alguna enfermedad o simplemente por otra molestia menor.

En ese sentido, es verdaderamente fundamental que controles la cantidad de alimento que consume cada día tu felino y conseguir la razón de su ausencia de apetito cuando deja de comer.

Debes saber que el hecho de que un felino no ingiera su alimento es más común de lo que crees, es por ello, que cuando percibas que tu gato no quiere alimentarse, tienes que reaccionar de forma rápida para impedir que se agrave la situación. Hay ciertas cosas que puedes hacer si tu gato no quiere comer:

1. Lo primero que te recomendamos es llevar al felino con el veterinario, lo cual es de vital importancia, pues un ayuno lento en gatos puede ocasionarles hasta la muerte. Si tu mascota muestra inapetencia, debes consultar al experto para así descartar cualquier patología orgánica. Si el gato tiene más de 24 horas en ayuno, es urgente la consulta.

2. Colócale un poco tibia la comida, como si se tratara de una presa que acabas de cazar, pues cuando un felino no quiere comer hay que utilizar técnicas como servirle alimentos más tibios que fríos. Calentarle un poco su comida puede resultar una buena estrategia para la estimulación del apetito en el gato, ya que mejora la degustación del alimento.

3. También puedes mezclar alimento seco con comida enlatada o casera, puede ser que si el felino no quiere ingerir los alimentos es porque no le resultan apetitosos o gustosos. En este sentido, proporcionarle alimentación natural favorita o especial puede ser una forma excelente de estimularle el apetito. Eso sí, debes recordar que la comida ofrecida debe ser en todo momento apta y sana para el aparato digestivo del gato.

4. Ubica varios comederos con cantidades pequeñas de alimento en varios sitios de la casa, puede ser que al felino no le agrada la ubicación de su acostumbrado comedero. Pese a que hasta el momento no hubiese tenido ningún inconveniente, puede ser que un día tuviese una experiencia mala que generara un cambio inesperado en su rutina alimenticia. Por ejemplo, puede ser que oyó un fuerte ruido cuando comía y eso lo asustó, ahora está asociando ese sitio a una zona de peligro.

En ese sentido, si el felino no quiere ingerir los alimentos tienes que hacer pruebas colocando distintos comederos en varias ubicaciones, a ver si de esta manera se estimula el apetito de tu gato.

Mi gato no come

La proporción entre la sensación de hambre y la de saciedad son reguladas en algunos sistemas distintos, como por ejemplo el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central. Padecer de algún desorden en dichos sistemas pudiera ocasionar pérdida en el apetito del gato.

La pérdida o disminución en el apetito de los gatos no es algo raro cuando se le cambia la comida. El nuevo sabor, olor, la consistencia o la textura puede ocasionar que el felino no quiera comer. Por lo general, ese problema se soluciona cambiando nuevamente al anterior alimento.

Una inapetencia que se prolongue en el tiempo o que sea más grave, puede provocar pérdida de la masa muscular o de peso. Dicha condición pudiera acarrear consecuencias serias, ya que un felino con desnutrición puede padecer del síndrome de hígado graso o también llamada lipidosis hepática, la cual pudiera generar una insuficiencia crónica hepática.

Lo primero es descartar problemas de salud

Es fundamental diferenciar entre la verdadera inapetencia, cuando el felino no quiere alimentarse, y la falta de capacidad para comer, esto último quiere decir que el gato desea ingerir los alimentos, pero no puede.

Estas posibles razones de verdadera inapetencia pueden estar relacionadas a problemas de salud, es por ello, que resulta esencial descartar dichos inconvenientes entre los que se encuentran los siguientes:

Algunas enfermedades generales como las metabólicas y las afecciones hepáticas o renales. La inflamación o infección de algún órgano. También se debe descartar enfermedades tumorales, cambios en los cuidados o en el entorno que puedan estresar al felino, padecimientos del tracto gastrointestinal.

Otros problemas de salud que se deben descartar son molestias en el sistema nervioso central, intoxicaciones, enfermedades o tumores en la boca, dolores en alguna parte de su organismo, algún cuerpo extraño en el tracto gastrointestinal, el esófago o la cavidad oral, así como fracturas en la mandíbula, dolencias dentales, padecimientos en la cavidad nasal o problemas para tragar.

Causas por las que un gato deja de comer

Primero que nada, lo primordial es indagar sobre las causas por las que el felino dejó de comer. La anorexia en los gatos es un trastorno provocado por múltiples factores. Aquí repasaremos los motivos principales que la pueden ocasionar:

El alimento no le agrada al gato

Los felinos suelen ser mascotas un poco exigentes al momento de comer y los expertos en comportamiento animal los definen como neofóbicos con respecto a la nutrición, lo cual quiere decir que no son muy dados a experimentar con alimentos o ingredientes nuevos.

También debes recordar que los felinos son lo que, en biología, se llama estrictos carnívoros, ya que generalmente rechazan los alimentos que no son cárnicos o que estén básicamente compuestos con proteína animal.

La nutrición de un gato debe estar basada en el consumo de proteína de origen animal. Si observas que el gato no quiere ingerir alimentos, primero tienes que revisar si has hecho cambios recientes en la dieta habitual. En ese caso, es posible que el nuevo alimento que le proporcionas no sea de su agrado, o puede ser que requiere más tiempo para acostumbrarse al mismo.

Debes tener en cuenta que, si haces cambios en la marca del pienso, por ejemplo, no puedes efectuar ese cambio de una sola vez, sino que tienes que mezclar poco a poco el alimento nuevo con el anterior.

El comedero está ubicado en un sitio incorrecto

Los gatos son animales bastante sensibles y se puede ver afectado su apetito si el comedero está ubicado en un lugar inadecuado. Por ejemplo, un felino que no quiere ingerir alimentos te puede estar diciendo que no le agrada que su comedero esté al lado del arenero (por lo general, los gatos jamás comen junto al sitio donde ponen sus excrementos) o cerca de la lavadora (a algunos felinos les asusta el ruido que hace el centrifugado).

Es por ello, que debes revisar de forma cuidadosa el sitio donde ubicas el plato de comida de tu gato, así podrás descartar que el inconveniente esté vinculado con dicho factor.

Puede estar sufriendo de estrés

Si tu gato no quiere ingerir alimentos es un síntoma claro de que está padeciendo de estrés, pues cuando los gatos sufren de ansiedad o estrés se disminuye su apetito y eso puede afectar gravemente su salud. Igualmente, es posible que no beba agua.

Si tu felino no quiere ingerir los alimentos revisa si has hecho recientes cambios en la rutina de la casa (presencia de visitas, el nacimiento de un bebé, cambios en el horario de trabajo, entre otros), o ya sea que un factor externo esté alterando la tranquilidad del gato (ruidos muy fuertes en la calle, obras escandalosas al lado de la casa, etc.). Si tienes inquietudes, un etólogo felino te puede ayudar a examinar un poco más dicha situación.

Trucos para que su gato empiece a comer

Dale una dieta más variada

Se aconseja darle una dieta variada con relación a textura, sabor y composición. También, puedes agregar a su tradicional alimentación, comida húmeda como mousses o patés para ir estimulando su apetito, ya que son fáciles para digerir y resultan agradables al paladar.

Calienta un poco su comida. El olor de la comida caliente le abrirá el apetito

Los felinos son mascotas que se dejan guiar por el olfato. Un olor o la falta del mismo puede provocar que el gato rechace la comida que le colocas. Razón por la cual, si observas que a su alimento le falta olor, prueba calentando un poco la comida para que la pueda percibir su olfato.

Dale raciones pequeñas para que se vaya animando a comer

Generalmente, se recomienda no ofrecer a los gatos una alimentación única durante el día, ni tampoco que la comida permanezca 24 horas en el plato. Para optimizar el apetito de tu gato se sugiere colocar raciones pequeñas y a distintas horas durante el día.

Acompáñale en la comida

A los gatos les encanta la compañía de los miembros de la familia, es por ello que, si tu felino no quiere comer, prueba acompañándolo durante el momento de su alimentación, ofreciéndole además un ambiente tranquilo y sin estrés.

Francisco Javier García García
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