Agresividad en gatos castrados

La castración a lo largo de la historia moderna se ha implementado tanto en los perros como en los gatos, y especialmente en aquellos que viven en la calle, representa una ayuda bastante notable, ya que dejan de lado el hecho de reproducirse de manera instintiva.

Es algo que priva a los posibles cachorros de padecer cualquier tipo de problemas a los que se encuentran expuestos en la calle, pero:

¿Qué sucede en los casos domésticos? Si bien no es algo obligatorio de llevar cabo, muchas personas optan por castrar o en su defecto, esterilizar a sus gatos en este caso, y evitar de esa manera todos los aspectos que se desencadenan por sus instintos sexuales.

Si bien esto resulta beneficioso tanto para el cuidador como para el gato, surgen muchas interrogantes al respecto ¿Cómo puede afectar el extirpar los órganos reproductores en el funcionamiento de mi gato? ¿Cambiará su comportamiento?

Estas son las interrogantes más comunes, y haciendo énfasis en la última, sí se da el caso de gatos que se tornan más agresivo, pero eso tiene una razón y una solución.

Es por ello que te invito a continuar leyendo este artículo, pues toda la información sobre la castración en los gatos está aquí reunida, además de los diferentes aspectos relacionados con su agresividad después de la castración, así que toma nota y presta mucha atención. ¡Empecemos!

Diferencia entre castración y esterilización felina

Tanto la esterilización como la castración son intervenciones quirúrgicas, que a través de ellas se anula la capacidad de los gatos hembras y machos en este caso, para reproducirse.

Específicamente, por medio de la castración se realiza una extirpación de los testículos en los machos. Este proceso en la medicina veterinaria se le conoce como orquiectomía.

En la gran mayoría de los casos, es un proceso quirúrgico ambulatorio bastante sencillo, con muy pocos puntos de sutura, pero, si se lleva a cabo con una anestesia total del animal.

Por el lado de las hembras, se realiza una extirpación de ambos ovarios, proceso el cual se denomina ovariotomía, igualmente, también se puede extirpar de manera conjunta el útero y los ovarios, proceso que se llama ovario histerectomía.

De igual manera, ambos procesos quirúrgicos se realizan con una anestesia general y requieren de diferentes puntos de sutura, ya que a diferencia de los machos, en las hembras la incisión es mayor de forma considerable.

A su vez, si el proceso fue bastante favorable y no presentó ningún tipo de problemas, el médico puede dar de alta al gato ese mismo día, con la respectiva indicación de retirar los puntos en algo más de una semana.

Esterilización en machos y hembras

A diferencia de la castración, la esterilización es una alternativa mucho menos invasiva para el gato, además de que presenta una recuperación mucho más acelerada en ese sentido.

En el caso de las hembras, esta es una intervención que se realiza a través de ligadura con las trompas de Falopio, mientras que en los machos, se realiza el corte en los conductos seminíferos.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que después de la esterilización, tanto los machos como las hembras seguirán teniendo la etapa del celo, y por ende, es muy probable que continúen manteniendo sus conductas comunes y características del ciclo sexual, como puede ser el maullidos y mostrar y una apariencia especialmente fogosa.

Las ventajas de la castración prevalecen

El proceso de castración en gatos es una operación bastante común y rutinaria en los centros de asistencia veterinaria. Asimismo, a pesar de tener sus aspectos menos positivos (como todos los procesos quirúrgicos) también cuenta con sus respectivas ventajas, las cuales son:

  1. En primer lugar se evitan todo tipo de embarazos no deseados (sobre todo en los gatos de la calle).
  2. Se disminuye el riesgo de accidentes por parte de los machos de exteriores.
  3. En el caso de las hembras desaparece el estrés durante su etapa de celo.
  4. En el caso de los machos, las peleas por demostrar quién es más territorial también disminuyen considerablemente.

Estas son las ventajas que más destacan a partir de este proceso, pero, igualmente hay otros efectos propios de la castración, como la desaparición de los problemas que pueden aparecer posiblemente debido a un extraño comportamiento sexual.

Asimismo, también se desvanecen aquellos comportamientos no deseados como la presencia de malos olores debido al marcaje, maullidos y gritos con una índole sexual, que también va ligada a una dominancia por parte del macho con respecto a los demás.

A su vez, un gato después de su castración puede llegar a ser en algunos casos más cariñoso y cercano, pero, igualmente depende del caso de cada gato y como lleva el proceso después de la cirugía.

Posibles razones de la agresividad en gatos castrados

Ya hemos visto todo lo que conlleva el proceso de castración, pero, el hecho de que el gato torne un comportamiento más agresivo preocupa a muchas personas, es por ello que a continuación hablamos so re las razones de tal cambio:

La castración es un procedimiento quirúrgico

La castración en gatos se lleva a cabo en la gran mayoría de centros veterinarios, además, cuenta con el aval de la mayoría de expertos en el asunto.

Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de que la castración es un proceso quirúrgico, el cual, con respecto a la esterilización, ya vimos que este procedimiento realiza una eliminación total de las gónadas, es decir, mientras que en las hembras se realiza una extirpación de los ovarios, en los machos de realiza en los testículos.

Y claro, como sucede en muchos casos después de operaciones, incluso en humanos, en el caso de nuestro amigo/a felino es probable que después del proceso de castración se genere la aparición de dolor y estrés postquirúrgico.

Especialmente en las hembras, es posible que lleguen a presentar una serie de inconvenientes relacionados con la herida suturada y sus posteriores cicatrices, ya que la extirpación de los ovarios conlleva a una pequeña incisión (3 a 5 centímetros) en la zona de la cavidad abdominal.

Por el lado de los machos, la pequeña herida del escroto se cierra por sí misma, pero, también les puede llegar a representar un dolor en la zona.

De igual manera, en un proceso normal dichos dolores se van al cabo de unos días, pero, estos felinos después de su operación no comprenden del todo el porqué de su dolor, y esto es algo que puede desencadenar en la agresividad por su parte.

En ese sentido, está agresividad se relaciona directamente a los humanos, ya que los gatos al notar su presencia pueden arañar, gruñir y sacar sus garras.

Cambios metabólicos y hormonales

Una vez realizado el procedimiento de castración, el gato en primer lugar debe asimilar los efectos de la anestesia, y por supuesto, del dolor, al igual que todos los cambios hormonales que está sufriendo. Igual el caso de algunos gatosla normalidad hormonal se puede presentar en un par de semanas en el mayor de los casos.

No obstante, es necesario tener en consideración que al extirpar estos órganos sexuales, la producción de hormonas de este tipo también desaparece, hormonas que tienen un papel fundamental en el comportamiento de los felinos.

Por el lado de las hembras este proceso puede resultar un tanto más “ligero”, ya que al largo plazo podrán calmar su comportamiento al no tener que padecer alteraciones debido a los ciclos sexuales, en cambio, por el lado de los gatos, es probable que este se sienta más estresado después de la operación.

Los otros gatos tienen un olor diferente

No es para nada extraño después de la castración el gato presente los síntomas de agresividad con su misma especie, y es que son muchos los casos de mininos que presentan un cariño bastante especial hacia los humanos, mientras que con otros gatos su comportamiento se torna completamente opuesto.

Según las explicaciones de los expertos, esto es provocado a la alteración del olor por parte del felino operado. En algunos escenarios, se puede deber al olor como tal de la operación, de la consulta y demás productos esterilizadores, pero, también está el caso de una alteración del olor por parte del cuerpo del animal, el cual presenta cambios debido a las variaciones en el comportamiento de sus hormonas.

En ese sentido los gatos son muy sensibles, y es que puede pasar que al no tener un reconocimiento del olor de sus semejantes, se sienten más preocupados y con un mayor estrés.

¿Cómo volver a la normalidad?

Una vez detectada las razones, podemos aplicar ciertas estrategias para volver a la normalidad, las cuales son:

Ten paciencia

Cuando gato era cariñoso y mimado antes de su castración, pero una vez realizada se torna agresivo, no es para nada extraño que su cuidador desee que el felino vuelva a ser como lo era antes de la operación.

Pero, más que ser de ayuda, ese comportamiento ansioso es todo lo contrario, y es que nuestros amigos felinos perciben todos esos cambios en nuestro comportamiento, y esto es algo que les da una sensación de inseguridad muy grande, y por ende, su agresividad puede incrementar, es por ello que mantener la paciencia es clave en ese sentido.

¿Por qué es clave mantener paciencia por nuestra parte? Porque el gato se encuentra en un momento en el que debe procesar todos los cambios que está presentando, dolor, el olor diferente y los cambios en sus hormonas.

Es por esta razón que por parte del humano debe estar presente la comprensión y seguridad, por lo que si este es tu caso, es importante que actúes con normalidad, ya que esto ayudará a tu gato a que vuelva a la normalidad de sus días después de la operación.

Deja que tu gato esté tranquilo

Después una cirugía todo el mundo necesita tranquilidad para recuperarse de la mejor manera, y en los gatos esto no es para nada diferente.

Ya comentábamos que la castración es un proceso que conlleva muchos cambios para el animal, es por ello que cuanto más tranquilo sea su ambiente, mejor será su recuperación.

Si bien tu amiguito estará contigo en casa, muchos gatos prefieren estar en un espacio solo para ellos, es decir, sin compañía alguna, pero, también es el caso de quienes prefieren ser consentidos a toda costa.

Igualmente, lo mejor es hacer lo que resulte mejor para tu gato, él debe tomar la iniciativa de lo que desea para su proceso post operación, así que cualquier cosa que haga estará bien, esto le ayudará a asimilar de mejor manera todos los cambios y, por ende, a tener una recuperación óptima.

Dale atención a tu gato, pero ignora su agresividad

Si estás pasando por este contexto, es importante que entiendas que tu gato debe estar en un contexto adecuado para su recuperación, y esto está relacionado directamente con lo mencionado en el punto anterior, el gato será quien decida como desea estar después de la operación.

No obstante, tampoco es que va estar completamente solo, ponle una pequeña cama cómoda, comida y agua a su alcance, además, hazle saber que estás allí presente para lo que pueda necesitar.

Si por alguna razón, este llega a ser agresivo contigo en algún momento, sobre todo en el juego o mimos, trata en la medida de lo posible no responder al ataque, no levantes la voz o te muestres con una postura de confrontación, esto sólo va a elevar su inseguridad y estrés, haciendo que también su agresividad lo haga.

¿Cómo evitar los problemas después de la castración?

Este aspecto es la continuación del punto anterior, ya que estos aspectos también son claves para volver en todo caso o mantener el comportamiento habitual de nuestro gato antes y después de la castración:

Evitar el estrés antes y después de la operación

Si te encuentras en el contexto donde tu gato aún no ha sido castrado pero lo será, es importante que vayas teniendo en cuenta una serie de criterios para el proceso posterior a la operación, ya que esto te va a ayudar a llevar el proceso de la mejor manera posible.

En primer lugar, es importante que vayas acostumbrando a tu gato a estar en el transportín, y no es que va a pasar horas en él, al contrario, solo será en el camino de ida al centro clínico y en el regreso a casa, pero, si es importante que él se sienta cómodo en este lugar, ya que de esta manera, no se encontrará en una situación de estrés, especialmente en el camino a casa después de la operación, recuerda, que el proceso postoperatorio debe ser lo más cómodo posible para el gato.

Una vez realizada la operación, es importante que le brindes su espacio para que asimile los efectos de la anestesia, esto puede tomar su tiempo, así que mantente al margen,

Francisco Javier García García
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