Castrar o esterilizar al Gato Bengalí

Tanto la castración de los gatos como la esterilización de las gatas es un procedimiento que suele resultar fundamental en lo referente a la buena salud de estos fantásticos animales domésticos, por lo que la mayoría de las personas en el mundo optan por esta opción para garantizar que su felino se encuentre en perfecto estado de salud y comportamiento.

Los gatos de cualquier raza siempre obtienen importantes beneficios con la esterilización; sin embargo, para algunas razas esto resulta más prioritario que para otras , tal como ocurre con los gatos de bengala siempre que sea como mascota dentro de una familia. En esta raza, el carácter y naturaleza salvaje suele aflorar con mas fuerza cuando comienzan a segregar las hormonas que intervienen en su reproducción.

¿Cuándo castrar a un gato bengalí macho?

De acuerdo con los expertos en razas de gatos híbridos provenientes de cruces con ejemplares salvajes, la edad adecuada para castrar un gato macho bengalí es a los entre las 11 y 14 semanas, con una esterilización precoz. Realizar la intervención quirúrgica de castración ofrece una ventajas muy reseñables, sobre todo en la recuperación del gatito y el postoperatorio.

Cuando un gato bengalí sin esterilizar huele que hay una gata en celo a su alrededor, instintivamente irá por ella a toda costa, pues su cuerpo reacciona también ante la liberación de hormonas que ella genera.

Por tanto, al castrar al gato antes de que pase por este proceso, evitas que asuma conductas como irse de casa por varias horas o incluso días, que marque territorio con su orina por toda la casa, entre otras acciones que suelen representar una molestia para sus propietarios. Además esto reducirá claramente el estrés del gatito al eliminar un instinto que no podrá satisfacer como un gato reproductor dentro de un criadero.

¿Cuándo castrar a una hembra de gato bengalí?

Cuando se tiene una gata bengali la edad idonea de estilización es diferente a la del macho, esta edad es a los cinco o seis meses de vida, antes de que entre en celo, pues esto también la hace liberar hormonas que suelen modificar su comportamiento y pueden hacer aflorar comportamiento indeseados, como maullidos constantes, salidas de casa con riesgo a contagios de enfermedades por otros gatos, marcaje etc.

Y es que cuando las gatas entran en celo, comienzan a buscar un macho a su alrededor para garantizar que se cumpla el ciclo de reproducción natural, liberando una gran cantidad de hormonas en el ambiente, las cuales son detectadas por ellos a cientos de metros de distancia.

Todo este proceso ocurre únicamente cuando la gata necesita reproducirse instintivamente. Por tanto, la esterilización es un proceso que no le provoca ningún tipo de estrés o trauma psicológico. De hecho, es mejor hacer la intervención antes de primer celo, a fin de garantizar que siempre tenga un comportamiento más dócil.

¿Qué cuidados debe tener un gato después de la castración?

Después de castrar un gato, en realidad los cuidados no suelen ser nada engorrosos, pues basta con seguir las instrucciones del veterinario, administrarle los medicamentos tal como lo especifica la receta mantenerlos en observación en casa por unos días. De ser necesario, se le puede colocar el collar isabelino para evitar que se laman la herida.

Es muy importante asegurarse que el gato esté en un ambiente tranquilo, donde no realice saltos o movimientos bruscos que puedan lastimarlo. El especialista te indicará si es necesario retirar los puntos o si la sutura desaparece sola.

Por lo general, en pocos días el gato esterilizado vuelve a hacer su vida totalmente normal, sin muchos cambios en su forma de actuar y sin manifestar molestia alguna. Una visita al veterinario será conveniente en estos casos.

Este procedimiento tan sencillo marca el final del proceso de producción y emisión de las hormonas reproductivas en los gatos, las cuales también suelen controlar el nivel de musculatura que requieren para cazar, así como el apetito del animal, por lo que es importante tomar algunas acciones para garantizar su bienestar.

En ese sentido, lo más adecuado es optar por un alimento concentrado especial para gatos esterilizados, el cual posee una cantidad de calorías más baja que el alimento normal, a fin de evitar que el animal desarrolle sobrepeso o que desarrolle algún tipo de enfermedad renal al no lubricar mucho sus vías urinarias.

La esterilización también suele marcar un punto en el que los gatos dejan de huir de su casa en búsqueda de un compañero o compañera para reproducirse, lo que le garantiza un período de vida más extenso que el de los felinos no castrados, pues al no salir de casa pueden vivir hasta por 18 años, pero de lo contrario su período máximo de vida puede ser de cinco años.

Como los gatos que se castran dejan de sufrir estrés por reproducirse pronto, dejan de marcar el territorio con su orina y su conducta hacia la agresividad suele disminuir considerablemente, por lo que este procedimiento resulta muy beneficioso para estas mascotas tan únicas.

¿Le cambia el carácter después de la castración?

La verdad es que cambia su comportamiento.  Aun cuando no es en un grado muy elevado, la esterilización hace que los gatos estén en un estado de mayor tranquilidad y relajación, pues ya no tienen en su cuerpo las hormonas que los hacen buscar con desespero a otro compañero para cumplir con el proceso natural de reproducción.

Incluso algunos expertos opinan que los gatos esterilizados suelen moverse menos, en vista de que no requieren energía para reproducirse; sin embargo, su apetito sí puede aumentar, por lo que debe cuidarse la alimentación para evitar la obesidad. Esto en el caso del gato bengali es difícil, ya que es un gato más activo y musculado que otras razas.

Esto quiere decir que, si castras a tu gato bengalí o de otra raza, su comportamiento puede modificarse un poco, mas no su carácter como tal, pues éste seguirá siendo el mismo.

Muchos especialistas coinciden en que la esterilización temprana, es decir, antes de que entren en celo, a los cinco o seis meses, no suele producir alteraciones en la uretra de los gatos, pues las litiasis y arenillas pueden surgir por alimentación baja en taurina (nutriente esencial para los gatos), así como por poca lubricación de los conductos urinarios, en especial en los machos.

¿Beneficios de castrar a un gato bengalí?

La castración o esterilización de un gato bengalí suele representar una serie de beneficios, los cuales te explicaremos por sexo:

En los machos

Cuando se castra un gato macho se reduce el riesgo de que sufran infecciones en la próstata, así como otro tipo de enfermedades. Además, su apetito sexual queda totalmente reducido, pues ya no mostrará interés alguno por buscar una hembra para su reproducción.  

Esto también evita que sufra posibles heridas y maltratos propios de los encuentros con otros felinos, así como el marcaje del territorio, por lo que el sitio donde se encuentra no tendrá un fuerte olor a orina, el cual puede ser muy molesto y difícil de eliminar.

En las hembras

Las gatas hembras bengalí esterilizadas suelen ser menos propensas a presentar infeccione en el útero, tumores en las mamas o quistes en los ovarios, pues ya no producen las hormonas que originan estas condiciones. Incluso se evita que éstas puedan presentar cuadros de embarazos psicológicos.

Las gatas que se esterilizan no entran en celo, por lo que no maúllan llamando a un compañero, no se comporta de manera extraña ni se arriesga a posibles caídas u otros traumas por salir de casa y caminar sobre los techos.

El beneficio más importante que tiene este procedimiento en las hembras es que previene posibles embarazos no deseados, por lo que evita la proliferación y el abandono de gatos.

Alternativas a la castración de un gato

Aun cuando son muchos los beneficios que tiene la esterilización en los gatos, muchas personas suelen temer a este proceso, ya sea por temor a la anestesia o cualquier otro factor. Para ellos hoy existe una alternativa de esterilización reversible y no invasiva.

Este tipo de castración se basa principalmente en la colocación de un chip muy pequeño en el tejido subcutáneo del gato, el cual va segregando hormonas paulatinamente, inhibiendo así la testosterona presente en el cuerpo del felino, reduciendo los niveles de producción de espermatozoides en los machos.

Este mecanismo es ideal para conocer cómo sería el efecto de una castración quirúrgica en los gatos en lo que a comportamiento del animal se refiere, para conocer si mejora o no. Esto evita el uso de anestesia y la invasión propia de una cirugía.

Esta implantación debe realizarse al animal cada seis meses, de acuerdo con las instrucciones que proporciona la empresa fabricante del producto. Una vez que se coloca este chip, los testículos del gato se reducen de tamaño de una manera bastante considerable.

En vista de que es un tratamiento reversible, puedes retirar el chip de tu mascota cuando quieras, teniendo en cuenta que su función reproductiva se activará de nuevo en un tiempo de 6 a 18 meses aproximadamente, cuando se active de nuevo la fertilidad. Si deseas continuar con este proceso no invasivo, solo tienes que repetir la implantación del chip luego de seis meses.

El avance de la tecnología ha logrado metas como ésta, que resultan muy importantes para quienes aman a los gatos, desean compartir su vida con esa compañía tan única que representan, pero le temen un poco a la castración. Sin embargo, ambos procedimientos son tan seguros como beneficiosos.